10 de Octubre, Día Mundial de la Salud Mental

Con el objetivo de concientizar sobre los problemas de salud mental en todo el mundo y movilizar esfuerzos en apoyo de la salud mental, todos los 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental.

El Hospital Heller cuenta con una guardia de Salud Mental, que funciona las 24 horas y está conformada por un equipo interdisciplinario de psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales, que además articulan acciones con los centros de salud del área, para tratamientos y seguimiento de pacientes.

Este día comenzó a celebrarse en 1992 por iniciativa de la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH), con el objetivo de estimular la toma de consciencia de las problemáticas concernientes a la salud mental en el mundo, y movilizar esfuerzos en su apoyo.

En la Argentina, la Ley N° 26.959 de Salud Mental, sancionada en 2014, adopta el mismo día como Día Nacional de la Salud Mental. Esta normativa nacional tiene como objetivo central garantizar el derecho a la protección de la salud mental de todas las personas, y el pleno goce de los derechos humanos de aquellas personas con padecimiento mental que se encuentran en el territorio nacional. Además, la ley marca el camino hacia una salud mental inclusiva, democrática y comunitaria.

La Ley Nacional de Salud Mental N°26.657, vigente desde diciembre de 2010, es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la mejor legislación en Salud Mental de la región.

En la misma se reconoce a la salud mental como un proceso determinado por componentes históricos, socio-económicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento implica una dinámica de construcción social vinculada a la concreción de los derechos humanos y sociales de toda persona. Se debe partir de la presunción de capacidad de todas las personas.

En línea con lo establecido por dicha ley consideran que:

  • • Toda persona es un sujeto de derecho, con total capacidades.
  • • Los derechos humanos son para todos, incluidos aquellas personas con padecimiento mental.
  • • Se debe evitar etiquetamientos en base a padecimientos de salud mental.
  • • No se puede presumir peligrosidad desde un simple diagnóstico en salud mental.
  • • La elección o identidad sexual no está relacionada a padecimientos en salud mental.
  • • Las adicciones o consumos problemáticos de sustancias deben entenderse como una problemática incluida en la salud mental.
  • • Los servicios de salud mental deben adecuarse a la protección integral de los derechos humanos.
  • • Los equipos de atención deben ser interdisciplinarios.
  • • Es necesaria la implicación de la familia y del entorno social en la inserción o re inserción de la persona con padecimiento mental.
  • • Se considera al paradigma de Salud Mental Comunitaria como el modelo a seguir para lograr un trabajo intersectorial, solidario, participativo y territorial.